¡Cuidado! Alerta por (infinitos) triángulos amorosos

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¡Cuidado! Alerta por (infinitos) triángulos amorosos

En los últimos años la literatura (especialmente juvenil) se ha ido llenando del fenómeno llamado "triángulos amorosos", en el que el/la protagonista tiene el corazón dividido entre dos personas. ¿Qué piensas tú de ellos?

Todos hemos leído en algún momento un libro o visto una película en la que nos encontrábamos con este fenómeno. No hay duda de que ha ido creciendo notablemente a lo largo del tiempo (a pesar de que podemos encontrar ejemplos de este tipo varias décadas atrás), y, si bien en muchas ocasiones son entretenidos, también los hay de la opinión que se están extendiendo en exceso. Analicemos las cosas buenas y malas de los triángulos amorosos:

  • Las cosas buenas:
    • Si está bien construido, captará la atención del lector desde el primer instante. Esto quiere decir que hay un equilibrio entre los sentimiento del/la protagonista y que desde fuera podemos entender los motivos de sus dudas, haciéndonos reflexionar a nosotros también.
    • Es más difícil de resolver que un amor corriente, pues requiere hilar bien los argumentos y dar una explicación convincente en el final, cuando finalmente la decisión es tomada (algo que muchxs escritorxs parecen olvidar). Sin embargo, si esto se cumple, es digno de admirar.
    • Los shippeos inevitables que hacemos cuando los vemos. Para los que no lo sepan, el término shippear significa querer que dos personajes se queden juntos, y en este caso nos posicionaríamos en una de las dos partes. Esto le añade emoción a la historia y sirve también para hacer equipos y contrastar opiniones con otros lectores. Por poner un ejemplo: Seguro que habéis oído el clásico #TeamJem. Esto lo forman el grupo de personas que prefieren que Tessa, de la saga Cazadores de sombras: Los Orígenes, se quedara con James Carstairs en vez de con Will Herondale. No todo el mundo está de acuerdo, ¡pero ahí reside la gracia!crepusculo-02092012
  • Las cosas malas:
    • En muchas ocasiones el triángulo no tiene mucho sentido ya que hay una inclinación evidente hacia una de las dos partes, y eso quita el interés del lector, pues no le intriga saber con quién se va a quedar.
    • En el 90% de las ocasiones, es la chica la que duda entre dos chicos, y no al revés, y ya no hablemos de los triángulos amorosos LGTB+ (prácticamente inexistentes). Esto solo aporta monotonía a las lecturas y resta diversidad, que al fin y al cabo es de lo que se compone la sociedad.
    • «Todo en exceso es malo», es decir, su expansión. Ya hay pocos libros juveniles (en especial en distopías y otras sagas) que no contengan un triángulo amoroso, sea más o menos visible. Este es el principal motivo por el que muchos lectores ya están cansados de ellos, y por el que habría que obrar con moderación.

¿Qué pensaís vosotros? ¿Estaís hartos de este fenómeno u os gustarían aún más? ¿Cuáles son vuestros triángulos amorosos favoritos?


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