Retelling ¿Homenaje o plagio?

Artículos de opinión

Retelling ¿Homenaje o plagio?

Como ya hemos hecho en alguna ocasión, os traemos una nueva colaboración con un blogger que muchos conoceréis. Hoy hemos invitado a Infoliteraria a Juanma del blog The Best Read Yet a unirse a nosotros en este artículo. Curiosamente, nos ha dado mucho de que hablar, por lo que si vemos que os gusta mucho, puede que lo invitemos en otra ocasión para hacer una segunda parte.

Dicho esto ¡Comencemos!

Cuando éramos pequeños, nuestros padres solían llevarnos a la cama con las palabras “Érase una vez…” antes de hacernos volar a un mundo mágico donde los dragones existían y los príncipes azules salvaban a las princesas cautivas y donde los jóvenes aventureros encontraban navíos hundidos llenos de riquezas.

Nosotros eramos felices con esas historias, ignorantes en nuestra candidez infantil de que en realidad estábamos admirando un retelling.

Así es, los cuentos que nos encantaban de niños, no eran más que un retelling, una forma nueva de contar una misma historia con un matiz más alegre, por lo general, producto de Disney. Y realmente, los originales no dejaban de ser retellings. Los hermanos Grim o Perrault no hicieron más que recoger cuentos de la tradición oral de Europa central y transmitirlos al papel, cambiando un detalle o dos. En una versión a el lobo se come a Caperucita y a la abuela, en la otra el leñador las salva… el único límite estaba en su propia imaginación, pero la raíz del cuento continuaba ahí.

Esos cuentos no eran más que leyendas, avisos en forma de historia fantástica de lo que le podría ocurrir a los niños si no eran buenos y desobedecían a sus padres. Es increíble a día de hoy como ha evolucionado la tradición

Ahora no necesitamos ser aleccionados con dichas fábulas. Necesitamos enamorarnos, emocionarnos, sentir con el pasar de las páginas como nos vemos atrapados en la trama. Y como no puede ser de otra modo, la mejor forma de admiración es la imitación. Es por eso que numerosos autores contemporáneos han tomado este consejo al pie de la letra y han basado sus creaciones en cuentos, mitos y leyendas de la antigüedad, convirtiendo sus novelas en el enésimo retelling de una historia desfasada.

Y no, no es plagio. Basarse en una idea clave de una historia, ya sea el amor lejos del aspecto (La Bella y la Bestia) o la pobre que se convierte en princesa (La Cenicienta), no lo convierte en plagio, porque son criterios, claves fundamentales de nuestro bagaje universal que vienen intrínsecas en nuestra sociedad globalizada.

Os sorprenderíais si supierais cuantos libros que descansan en vuestras estanterías son un retelling en realidad.

(Juanma redactor en The Best Read Yet)

Personalmente, soy un gran fan de los cuentos de hadas, y a día de hoy siguen llamándome la atención, por lo que tener la oportunidad de leerlos una y otra vez y siempre descubriendo cosas nuevas gracias a estos retellings es algo siempre bienvenido. Y creedme, existe tal cantidad de opciones entre las que elegir, que seguro existe un retelling para cada gusto personal.

Crónicas Lunares, de Marissa Meyer

No podía empezar la lista sin mencionar primero a esta saga, cada vez más conocida y disfrutada por sus lectores. Cada libro es un retelling a los cuentos de La Cenicienta, Caperucita Roja, Rapunzel y Blancanieves, en ese orden, contando con la particularidad de estar ambientados en el futuro, donde los androides conviven con los humanos y existe una poderosa raza superior que vive en la Luna. Las propias historias de los cuentos de hadas se reinventan y modernizan mientras se entrelazan en cada volumen en una historia distópica bastante original que mezcla las aventuras, el misterio, el romance y la ciencia ficción con un resultado bastante satisfactorio.

Una Corte de Rosas y Espinas, de Sarah J. Maas

La autora de Trono de Cristal no ha podido evitar subirse a la moda de los retellings y se encuentra escribiendo actualmente el final de una trilogía que bebe directamente del cuento de La Bella y la Bestia para darle un giro mucho más fantástico y peligroso, añadiendo los reinos de las hadas, personajes que son vistos casi como dioses por los humanos. Dioses poderosos, vengativos y violentos. El tema del romance podría relacionarse casi con Sueño de una noche de verano, pero contiene muchos elementos de La Bella y la Bestia como para no relacionarlo con el cuento de hadas.

Percy Jackson, de Rick Riordan

He aquí un ejemplo de retelling de mitología, y es que toda la saga de Percy Jackson (incluyendo secuelas, spin-offs, etc.) acerca la tediosa mitología de culturas como la clásica, egipcia o nórdica a todo tipo de lectores al incluirlas dentro de una historia de aventuras y acción constantes, regadas con el particular humor sarcástico que caracteriza a sus protagonistas. Claro que los libros de Riordan no son famosos exactamente por ser una clase de retelling, sino por la complejidad de sus tramas o la riqueza en el desarrollo de personajes, pero nos sirve de buen ejemplo para el caso.

Heartless, de Marissa Meyer

Se ve que la autora le cogió el gusto a escribir retellings y nos trae, en esta ocasión, una novela bastante interesante que puede llegar a ser un éxito: cuenta la historia de la malvada Reina de Corazones (Alicia en el País de las Maravillas) antes de convertirse en el icónico personaje. Así, tendríamos un ejemplo de retelling en el que el protagonista del cuento de hadas es el villano, el antihéroe, en lugar de “los buenos” y, personalmente, estoy deseando ponerle mis manos encima.

Orgullo y Prejuicio y Zombies, de Seth Grahame-Smith

¿Qué pasaría si cogiéramos el clásico de Jane Austen, y lo mezcláramos con zombies? Creo que queda poco más que explicar al respecto, salvo que igual es un recurso interesante para acercar al clásico a lectores no muy asiduos de su género original, atraídos por la idea de ver zombies y casquería.

Estén bien vistos o no, las cifras de venta demuestran que a todos, en el fondo, nos gusta ver y leer retellings. Libros como Crónicas Lunares, de Marissa Meyer, o La Joven y el Uso de Neil Gaimn son bestsellers en numerosos países.

Bueno o malo, está resultando ser un género que viene a reemplazar claramente a la moda de los vampiros, o incluso la de los zombies; una moda inteligente, innovadora y, sobretodo, rentable. Solo cabe esperar si se quedará en algo pasajero o será un recurso que ha venido para quedarse.


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