Abandonar lecturas: “No eres tú, soy yo”

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Abandonar lecturas: “No eres tú, soy yo”

Hablemos de abandonar lecturas a medias. ¿Sois de los que os 'obligáis' a finalizar un libro una vez empezado aunque no os guste? ¿O lo abandonáis y pasáis a otro?

En el mundo nos encontramos con dos tipos de personas: las que abandonan libros y las que no. Y con abandonarlos no me refiero a dejarlos en la calle sino a que, cuando encuentran un libro que no encaja con ellos, deciden pasar a otro. También es verdad que hay otro tipo de personas: esas que, ya por testarudez o por modas, deciden que una vez empezados hay que terminarlos.

Cada persona es un mundo y cada uno es libre de escoger lo que quiere leer y cuándo, eso está claro. Pero como con todo, tanto una opción como otra tiene sus cosas buenas y malas.

Es verdad que para poder apreciar la esencia y la historia en su totalidad lo mejor es terminar el libro. Pero, ¿qué hacemos si el libro que leemos no nos gusta nada y lo único que queremos hacer mientras lo leemos es tirarnos por la ventana? ¿Merece realmente la pena, llegados a este punto, continuar con esta tortura y terminarlo? Si es un libro que es pasable, con momentos buenos y otros aburridos, quizá puedes pensar que te compensa leerlo. Incluso si no es muy denso, te animas a terminarlo. Pero soy de la opinión de que, con la gran cantidad de libros que hay en el mundo, ¿para qué torturarnos y leer algo que no nos está gustando?

Creo que algunos libros deberían de llegar en una época determinada de nuestra vida para que nos gusten más o menos. ¿Alguno de vosotros ha cogido una vez un libro y, cuando lleváis pocas páginas leídas, habéis pensado “ésto no es lo que estoy buscando en este momento”? Yo sí. Y os aseguro que eso me ha llevado a que, cuando he cogido el libro en otras condiciones y con otros ánimos, me haya gustado bastante más que esa primera vez.

Hay veces incluso que obligarnos a terminar una lectura puede variar nuestras impresiones sobre ella. Que, al haber empezado con mal pie, esa apatía se mantenga durante toda la lectura porque, en realidad, estamos leyendo sin ganas. Aunque también puede pasar que la cosa cambie a lo largo de la novela y consiga gustarnos. Esa sería la desventaja y la ventaja de persistir. Quizá, al abandonarlo, nos estamos perdiendo un gran libro que podría habernos gustado más de lo que esperábamos. Pero el continuar leyendo algo que no nos gusta nos puede llevar a una crisis lectora.

Personalmente, admito que he abandonado varios libros. Aunque algunos sé que no les quiero dar una segunda oportunidad como puede ser con El señor de las moscas o la trilogía de Cincuenta sombras de Grey, también sé que a otros me gustaría dársela, como puede ser con Drácula.

Con el poco tiempo que nos queda al final del día tras el trabajo, estudio, aficiones… ¿No creéis que sería mejor centrarnos en libros que realmente nos hagan disfrutar y nos apetezcan en ese momento? ¿O sois de los que, una vez escogido un libro lo termináis aunque no os esté gustando? Yo soy de las que piensa que La vida es demasiado corta para leer malos libros, como dijo Arthur Schopenhauer.

¿Y vosotros? ¿Sois de los que abandonáis las lecturas o persistís hasta el final?


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